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Mastodon: del fediverso y las redes sociales descentralizadas

Érase un señor muy rico. Un señor de Internet dueño de negocios millonarios que compró Twitter, queriendo hacer de él uno más libre, decía. Resultó que ese Twitter que empezó a gestionar se está convirtiendo en algo un poco extraño. ¿En qué? Está por ver. Pero, mientras se ve, y teniendo en cuenta el cariz que toman allí los acontecimientos, una enorme cantidad de usuarios está migrando a Mastodon. Porque érase una enorme cantidad de usuarios que llevaban en Twitter la vida misma. Una red social a través de la que hacían contactos, negocios, encontraron pareja o muchos se informaban, y que ahora está amenazada. ¿Y dónde vamos? SE preguntaban. A Mastodon, contestaban otros. ¿Y qué es Mastodon? Pues quédate, que te lo cuento. Y te lo cuento para no informáticos, para que lo entienda el usuario estándar. ¿Para eso estabas por aquí, no? 😉

¿Qué es Mastodon?

Mastodon es una red social descentralizada. Sí, otra red social. Basada en el diseño y funcionalidades de Twitter, aunque con una interfaz mucho más limpia y menos pesada, dando más caracteres para postear e igualmente permitiendo hilos, Mastodon es, a todas luces, lo que muchos usuarios querrían que fuera Twitter.

Aunque desde su fundación ha tenido una adopción modesta, no fue hasta el pasado 27 de octubre, cuando Elon Musk compró definitivamente Twitter y empezaron a sucederse episodios dantescos, cuando empezaron a detectarse picos de registro. En esencia es lo mismo, aunque diferente. Pero, como permite lo mismo, verás que la curva de aprendizaje es corta corta, si eras un “boss” de Twitter.

¿Fediverso? ¿Instancias? ¿Perdón, de qué me hablas?

Sí, Fediverso. Instancias. Servidores. What? A estas alturas, a quien sea nuevo en Mastodon le ha explotado la cabeza, así que aquí estamos para recomponer la confusión. Y es que Mastodon es una red social descentralizada. Uno puede tener una cuenta en cualquier servidor (Mastodon.social es el oficial, el originario, digamos) y verse con la gente que tenga cuenta en otro servidor, instancia, llámalo x.

“¿Qué me aporta esto?”, te preguntarás. Y, aunque en la práctica, posiblemente nada (que los usuarios son más largos), en la teoría, que sabes quién controla tus datos, y teóricamente confías en él y en la gestión que de ellos hace. Antes había una empresa, ahora hay varias empresas e individuos que pueden alojar tu cuenta.

Veamos. Las personas tenemos un correo electrónico. O varios. O muchos. Esos correos electrónicos están en un servidor, que puede ser público, como Gmail, Outlook o iCloud; o puede ser privado (pepeperez.com), dependiendo de nuestra pericia, marca personal, el uso o cualquier otro motivo. En Mastodon sería lo mismo, por lo que, entre instancias, la lógica a aplicar sería la misma que al enviar o recibir correos electrónicos. ¿Cuál? Que, igual que yo tengo Gmail, pero puedo enviar correos a quien quiera, y quien quiera puede enviármelos, aunque utilice Outlook.com o el correo de su empresa, yo puedo hacer lo mismo con personas que estén en otras instancias de Mastodon.

¿Y qué aportan las instancias? Como te comentaba, en la práctica, poco. En la teoría, la idea es que puedas crearte la cuenta (o migrarla, que se puede) en una instancia que te represente o cuyo contenido te interese especialmente. Imagina que creamos una instancia de periodistas, ‘periodistas.social’. Si tú fueras periodista, seguramente querrías estar allí para compartir instancia entre periodistas y encontrar perfiles de tus afines. No tiene más.

Funcionamiento: características de Mastodon similares a Twitter

¿Y qué características tiene Mastodon? Pues tiene tuits, retuits, Hashtags, favoritos, hilos, encuestas, adjuntos, menciones y mensajes directos. En esencia, lo mismo que en Twitter, pero cambiado de nombre y con una apariencia un poco distinta. Algunas cosas de Twitter, sin embargo, como los audios, todavía no se han implementado totalmente en Mastodon, pero es previsible que éstas se implementen en el futuro. Además, no olvidemos que Mastodon es de código abierto, lo que permite que cualquiera sugiera y colabore en la programación del código fuente cuya instalación logra que, quien quiera, cree una instancia si quiere.

¿Y del uso de mis datos, qué? ¿qué hace Mastodon con ellos?

Si recuerdas, anteriormente abundábamos mínimamente en esto. Si en Twitter la encargada de tus datos era su matriz, que los alojaba en Estados Unidos, aquí el control de tus datos dependerá de tu instancia. Así, dependiendo de donde esté ubicada, se regirá por unas políticas de privacidad distintas (el RGPD en España y territorio europeo, por ejemplo).

Además, Mastodon implementa, con respecto a la privacidad, una característica novedosa. Y es que, en Mastodon, la idea no es perdurar. Aunque puedes configurar (y puede hacerlo también el dueño de tu instancia) la duración de tus posts, lo cierto es que están hechos para desaparecer tarde o temprano. ¿Recuerdas que en Twitter había herramientas (yo pagué por una) para eliminar tuits antiguos? Sí, como aquellos de Pedro Sánchez que daban un poco de vergüencita ajena y todos los tuits de “cuñao” que todos hemos puesto al principio. Pues buena noticia. Aquí, la letra, desaparece.

¿Temas prohibidos?

Pues, en general, sí. Y creo que es una buena noticia para las personas que pertenecemos a comunidades potencialmente vulnerables. Y es que Mastodon, en general, restringe la publicación de temas ofensivos, que inciten al odio o que puedan suscitar debates encarnizados, apología del fascismo, del nazismo, y temas similares. Igualmente, te ofrece marcarte como Bot, lo que a todas luces es una ventaja para tratar de reducir la cantidad de cuentas automatizadas que, en Twitter, difundía bulos, desinformación, información manipulada o, directamente, mentiras grandes como catedrales.

Venga, me has convencido. ¿Y ahora, qué hago para irme a Mastodon?

La migración desde Twitter, en sí, es fácil. ¿Por qué? Porque no hay. El primer paso sería que descargaras tu información personal de Twitter, si la quieres mantener, para posteriormente dirigirte a la web de Mastodon (o de alguna de sus múltiples instancias) y registrarte allí. ¿Que no sabes en qué instancia registrarte? Te traigo buenas noticias, porque existe un listado oficial de instancias.

En cuanto a los usuarios, tendrás un @ también, igual que en Twitter. Y, en este sentido, el único cambio que encontrarás será que, a la hora de mencionar a alguien, si está en tu instancia, tendrás que mencionarle solo con su @; mientras que, si está en otra, con su usuario entero. Siguiendo con el ejemplo de antes, si tu fueras @pepeperez@periodistas.social y quisieras mencionar a tu amigo @antoniosanchez pero de la instancia ‘arquitectos.social’, tendrías que mencionarle como @antoniosanchez@arquitectos.social. Pero, a tu amiga @martajimenez@periodistas.social, sin embargo, la mencionarías solo como @martajimenez.

Algo parecido ocurre con las URL de usuario. Por ejemplo, la de mi usuario, que es @sdomenechmiguel y está en la comunidad de la ‘Asociación Comunidad Hispanohablante de NVDA’ (comunidad.nvda.es) sería comunidad.nvda.es/@sdomenechmiguel.

Publicaciones y tipos de contenidos de Mastodon

En cuanto a la configuración de nuestro usuario y contenido, dependerá de la instancia. Así, podremos tootear para nuestra instancia (solo se vería en local) e igualmente podríamos ver los toots de la gente de nuestra instancia, o para todo el Fediverso, donde podríamos leer toots de gente de otras instancias y escribirlos para que no solo los viera gente que se encuentra en la nuestra.

Además, a los Toots podemos añadir adjuntos, encuestas, podemos crear hilos… ¡Y buena noticia! Son de 500 caracteres. Además, también los podemos “bostear” (retuitear) o añadir a favoritos. Las ventanas, de hecho, de su publicación o de visualización del perfil, son bastante similares a las de Twitter.

Además, y en cuanto a la privacidad de nuestro contenido, podremos elegir a quien lo dirigimos entre gran variedad de opciones, para definir, justamente, el público a quien queremos escribirle.

Apps para utilizar Mastodon

Además de tener una aplicación web para utilizarla en el ordenador o en cualquier ordenador, a la que se puede acceder desde la web de tu instancia o desde mastodon.social, existen aplicaciones oficiales de Mastodon para iPhone y Android, y aplicaciones no oficiales, como Metatext, que podrás encontrar también para Mac. La api de Mastodon permite que implementen todas las opciones nativas de la red social, por lo que llega una buena noticia para aquellas personas que decidan utilizar apps de terceros por cualquier motivo, pues no verán limitadas sus funciones como ocurría entre la app oficial de Twitter y las de terceros.

Conclusiones sobre Mastodon

En la práctica, si eras usuario ocasional de Twitter, no cambiará nada. Si, como yo, lo usabas para leer, informarte, tuitear tus cosas e irte, no habrá diferencia. ¿Y si eres informático? Casi seguro, te vas a querer montar una instancia. Dudo que la existencia de tantas sea mejor por algo, porque, por el camino, se dificulta mucho más encontrar gente con estos usuarios tan largos. Pero, la verdad: resulta alentador pensar que, si Twitter desaparece, habrá una red social de funcionamiento similar.

Desconozco si será una moda pasajera o si migraremos a Mastodon en masa. Lo que sé es que ya estoy allí. Como de activo, ya no lo tengo tan claro.

¿Y tú? ¿Te vienes a Mastodon?

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Zoom: breve guía de su instalación y uso

En las clases de ‘Blind Academy’, solemos utilizar Zoom. ¿Por qué? Porque es la herramienta de videoconferencias que más calidad de audio da, toda vez que su interfaz es de lo más sencilla. Por ello, en este post te voy a explicar cómo puedes unirte a las videoconferencias de Zoom, tengas la aplicación instalada o no.

Instalar Zoom

No es necesario que instales Zoom si solo vas a utilizarlo para unirte a videoconferencias, pues se instalará él solo cuando te unas a tu primera videoconferencia. No obstante, sí, aun así, quieres instalarlo, desde este enlace podrás descargar el cliente para PC.

La interfaz de Zoom

La interfaz de Zoom es bien sencilla, y totalmente compatible con lectores de pantallas. Tanto es así, que vas a poder manejarte por ella con tabulador, enter y espacio. Conviene que la investigues, sobre todo si vas a hacer videoconferencias. No obstante, en nuestra primera clase nos dedicaremos a, someramente, explorarla. Al menos, explorar la interfaz de las reuniones.

Unirte a una conferencia de Zoom si lo tienes instalado

Para unirte a una videoconferencia de Zoom si ya tienes la aplicación instalada, seguramente tengas un correo electrónico con un enlace que pulsar. Vamos a suponer que esta es la situación.

  1. Abre tu correo y ubica el mensaje con el enlace.
  2. Desplázate hasta el enlace, y pulsa enter sobre él.
  3. Se abrirá tu navegador, y te preguntará si puede abrir ‘Zoom Meetings’.
  4. Tabula hasta encontrar la casilla de verificación para que permitas que abra siempre Zoom con ese tipo de enlaces.
  5. Tabula hasta abrir, y pulsa espacio. Ya estarás dentro.

 

Unirte a una conferencia de Zoom si no lo tienes instalado

El procedimiento es el mismo que anteriormente detallamos, con la salvedad de que tendrás que instalar un cliente de Zoom que te permita unirte.

  1. Abre tu correo y ubica el mensaje con el enlace.
  2. Desplázate hasta el enlace, y pulsa enter sobre él.
  3. Se abrirá en tu navegador, y te descargará el cliente de zoom.
    1. Pulsa Shift+F6 si estás en Chrome, o F6 si estás en Edge. Esto te llevará a la descarga. Pulsa enter y deja que actúe solo. Si estás en Firefox, pulsa Control+J, y dale enter a la descarga, para que ocurra lo mismo.
    2. Si no lo consigues, desplázate a tu carpeta de descargas. Habitualmente, estará en tu carpeta de usuario o en ‘Este Equipo’ (Windows+E). dentro, ubica Zoom, pulsa enter y deja que actúe solo.
  4. Tras abrirse, te pedirá introducir tu nombre. Introdúcelo, y tabula hasta recordar. Púlsalo, y tabula hasta aceptar.
  5. Posteriormente, te preguntará sobre las opciones de audio. Tabula hasta conectar con sonido del PC, y ya estarás dentro.

Otros apuntes importantes sobre Zoom

Durante las clases utilizaremos habitualmente la opción de compartir pantalla. En este sentido, conviene que tengas claro como se ejecuta. Para ello, desde dentro de la ventana de la videoconferencia, tabularás hasta compartir pantalla, o bien pulsarás Alt+S para que se despliegue el diálogo. Tras hacerlo, tabularás hasta “compartir sonido”. Es una casilla de verificación, por lo que pulsarás espacio, tras lo que pulsarás tabulador dos veces hasta ubicar compartir pantalla, y pulsarás, de nuevo, espacio. De esta manera, yo oiré tu lector de pantallas.

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